Costó más de lo que todos los culés hubiéramos deseado, pero valió la pena. Ya tenemos “ el Barça de las Seis Copas”, superando al mítico Barça de las Cinco Copas de Kubala. Difícil y casi inigualable la marca conseguida por este gran equipo.
No empezó bien el partido, con una circulación lenta del balón para superar la presión que ejercían los argentinos al medio campo del Barça. Aun así dispuso de alguna oportunidad, por ejemplo una de Xavi que dio el pase de la muerte, pero no encontró rematador. Pecaba el Barça de intentar entrar por el centro, facilitando el trabajo a los expertos y aguerridos defensas argentinos. Peor se puso el partido cuando el Estudiantes aprovecho una de las pocas oportunidades de las que dispuso. Después del gol, definitivamente se parapetaron en dos líneas al borde del área. Una de cuatro hombres y otra de cinco, dejando únicamente a un delantero descolgado.
Los argentinos tenían el partido donde querían y maestros como son en este tipo de batallas esperaron a que corriese el cronómetro pensando que podrían aguantar el resultado hasta el final del partido.
Con 1 a 0, no muy buen juego y no mejores sensaciones se llegó al final de la primera mitad.
Fue en el descanso del partido se empezó a ganar , Guardiola cambia a Keita por su comodín, San Pedro con la misión de abrir el campo.
Empezó la segunda mitad y enseguida se vio que el juego del Barça era otro. Messi de media punta y Pedro y Henry bien abiertos a las bandas. Las oportunidades empezaron a llegar, aunque el gol no llegaba, aunque parecía cuestión de tiempo, ya que las piernas de los jugadores pesaban. ¡Vaya si pesaban!
Es difícil aguantar todo un partido corriendo detrás de la pelota y de los jugadores como perros de presa. De momento aguantaban. Otro de los momentos claves ha sido el cambio de Henry por Jefren. Partidazo del canario, rompiendo por la banda a la defensa del Estudiantes una y otra vez. El gol rondaba la portería argentina, pero ya casi no quedaba tiempo.
Cuando todo parecía perdido, un balón peinado por Piqué y rematado magistralmente por San Pedro -que idilio tiene este chico con el gol- acabó en el fondo de la portería. Los culés corriendo a poner el cava en la nevera.
Ahora sí, ahora ya sabíamos los culés que esta vez no se nos escapaba, el Estudiantes no podía ni con su alma y la prórroga nos favorecía.
La prórroga ha sido como todo el mundo esperaba, el Barça tocando y tocando esperando su oportunidad. Y así ha sido, cuando en la segunda parte tras un centro del dueño de la banda derecha Dani Alves, con el pecho, con el corazón o con el escudo, el balón de Oro ha marcado el 1 a 2. Éxtasis azulgrana. Esta vez sí, ahora no se podía escapar, a la tercera la vencida. El mejor Barça de la historia, cierra el mejor año de la historia de la mejor manera posible. Levantando el sexto título del año. ¡GRACIAS BARÇA!
P.D. El Estudiantes ha sido un digno y duro competidor y ha demostrado estar a la altura de las circunstancias y ha sido uno de los equipos junto al Chelsea y el Rubin Kazan que más problemas ha creado al Barça. Eso sí metiéndose los once bajo los palos.